Packaging, Manuales y Producción Gráfica en Volumen
Cajas, manuales, etiquetas, stickers de advertencia y catálogos para líneas completas de producto. Diseño preparado para imprenta y listo para entrar en producción sin idas y vueltas con el proveedor.
Para quién es
- Importadores que reciben producto a granel y tienen que presentarlo con identidad propia.
- Fabricantes con una línea de veinte o doscientos artículos que necesitan verse como una familia.
- Empresas que exportan o venden en cadenas y deben cumplir con normas de rotulado y advertencia.
- Marcas que hoy le mandan un archivo suelto a la imprenta y reciben algo distinto de lo que esperaban.
Qué incluye
Sistema de packaging
No una caja: un sistema. Una estructura gráfica que funciona igual para el producto más chico y para el más grande de la línea, y que admite los artículos que se sumen el año que viene.
Manuales de instrucciones
Manuales que se entienden: despieces claros, secuencias de armado, advertencias donde corresponde y una diagramación que sobrevive a la traducción y al pliego real.
Etiquetas y stickers de advertencia
Rotulado, códigos, datos técnicos y advertencias de seguridad, con las medidas, troqueles y materiales definidos para cada aplicación.
Catálogos de producto
Catálogos de línea completa con fichas técnicas consistentes, listos para imprenta y en versión digital para el equipo de ventas.
Archivos listos para producción
Troquel, sangrado, perfil de color, tintas y material entregados como los pide tu proveedor. El archivo entra a máquina sin que nadie tenga que arreglarlo.
Cómo lo trabajamos
En volumen, el diseño gráfico deja de ser una cuestión de gusto y pasa a ser una cuestión de sistema. Doscientos artículos diseñados de a uno terminan siendo doscientas decisiones distintas: el logo en un lugar distinto en cada caja, tres azules parecidos, tipografías que no coinciden. Desde la góndola eso no se lee como variedad, se lee como que la marca no está del todo armada.
Lo que armamos primero es la estructura: dónde va la marca, cómo se nombra cada producto, qué información aparece siempre y en qué orden, cómo se distinguen las familias entre sí. Después, aplicar esa estructura a cada artículo es rápido, y lo más importante, es repetible. Cuando entra un producto nuevo no hay que volver a diseñar desde cero ni adivinar el criterio.
La otra mitad del trabajo es la producción. Un archivo lindo que la imprenta no puede imprimir no sirve de nada, y es la causa más común de que una entrega se atrase: troqueles mal armados, sangrados que faltan, colores en el perfil equivocado, tipografías sin convertir. Nosotros entregamos el archivo como lo pide el proveedor que va a producirlo, y hablamos con la imprenta si hace falta.
El material impreso del rubro industrial tiene además una exigencia que el packaging de consumo no tiene: las advertencias de seguridad y los datos técnicos no son decorativos. Tienen que estar, tienen que leerse y tienen que resistir el uso — una etiqueta en una amoladora vive en un ambiente que ninguna caja de perfumería conoce. Eso define materiales, medidas y ubicaciones desde el principio, no al final.
Trabajos de este tipo
Preguntas frecuentes
¿Trabajan con mi imprenta o tienen una propia?
Trabajamos con la que ya tengas. Entregamos los archivos con las especificaciones que tu proveedor pide y coordinamos con él las pruebas si hace falta. Si no tenés proveedor, podemos orientarte.
¿Pueden diseñar sobre el producto sin tenerlo?
Sí, con medidas, fotos y ficha técnica alcanza para avanzar. Para el troquel definitivo conviene tener la unidad física o un plano acotado.
¿Cuántos artículos pueden hacer?
Trabajamos con líneas completas: el sistema se define una vez y después se aplica artículo por artículo. Cuanto más grande la línea, más se nota la diferencia de tenerlo armado como sistema.
¿Incluye las imágenes de producto?
Podemos resolverlas con render 3D o producción visual con IA, que es parte de lo que hacemos. Es lo habitual cuando el producto todavía está en tránsito y la caja tiene que estar lista antes de que llegue.

