Portales B2B y Sistemas de Administración a Medida
Tu red de distribuidores haciendo los pedidos sola, tu cuenta corriente a la vista de cada cliente y un panel donde controlás precios, stock y crédito. Conectado con el sistema de gestión que ya usás, sin reemplazarlo.
Para quién es
- Distribuidores y mayoristas cuya red de clientes todavía pide por teléfono, WhatsApp o planilla de Excel.
- Empresas con un sistema de gestión viejo que funciona bien y que nadie quiere tocar.
- Comercios con lista de precios por cliente, descuentos por volumen y cuenta corriente con plazos.
- Equipos de venta que pasan el día cargando a mano pedidos que el cliente ya escribió una vez.
Qué incluye
Portal de pedidos para distribuidores
Cada cliente entra con su usuario y ve su lista de precios, sus descuentos y su disponibilidad. Arma el pedido, lo confirma y queda cargado. Nadie lo vuelve a tipear.
Cuenta corriente en línea
El cliente ve su saldo, sus comprobantes, sus vencimientos y cuánto crédito le queda. Es la consulta que hoy le hace al vendedor por teléfono, resuelta sin interrumpir a nadie.
Área de vendedores
Tu equipo carga pedidos a nombre del cliente, consulta saldos en la visita y sigue su cartera desde el celular, con o sin señal.
Panel de administración propio
Precios, clientes, productos, límites de crédito y estados de pedido, en un panel hecho para tu operación y no para un negocio genérico.
Puente con tu sistema de gestión
Un componente que corre dentro de tu red, lee del sistema que ya tenés y le devuelve los pedidos en el formato que ese sistema ya sabe importar.
App instalable en el celular
El portal se instala como aplicación en el teléfono de tus clientes y vendedores, con notificaciones, sin pasar por las tiendas de apps y sin una segunda versión que mantener.
Cómo lo trabajamos
Casi todas las empresas con las que hablamos tienen el mismo sistema por dentro: un software de gestión hecho a medida hace diez o quince años, sin documentación, sin el programador original, que administra precios, stock y cuentas corrientes. Ese sistema funciona. Es el corazón de la operación y conoce reglas de negocio que nadie escribió en ningún lado.
La reacción habitual de un proveedor de software es proponer reemplazarlo. Nosotros no. La premisa con la que trabajamos es que el sistema de gestión no se toca: la plataforma nueva dialoga con él. Lee lo que necesita mostrar y le devuelve los pedidos en el mismo formato que ese sistema ya acepta. Si el puente se cayera un martes a la mañana, la empresa seguiría facturando exactamente igual que hoy.
Esa decisión es la que hace la diferencia entre un sistema que una empresa puede adoptar sin riesgo y uno que la obliga a cambiarlo todo de golpe — que es la razón por la que tantos proyectos así se compran, se instalan y nunca se llegan a usar. Acá el riesgo es acotado: si el portal no funcionara, el peor escenario es volver a pedir por teléfono.
El otro punto es el crédito. En el mayorismo el pedido no depende solo del stock, depende del saldo del cliente y de sus plazos. Un portal que no entiende de cuenta corriente termina generando pedidos que administración tiene que frenar a mano, y eso es peor que no tener portal. Por eso el límite de crédito, los vencimientos y los descuentos por volumen son parte del sistema desde el primer día, no un agregado posterior.
Hoy estamos construyendo exactamente esto para un distribuidor mayorista de ferretería: plataforma, puente con la gestión interna y una capa de inteligencia sobre el historial de ventas. Es un proyecto en curso y lo vamos a publicar en la galería cuando el cliente nos dé el visto bueno.
Trabajos de este tipo
Preguntas frecuentes
¿Tengo que cambiar mi sistema de gestión?
No. Es la premisa con la que trabajamos: tu sistema queda como está. La plataforma se conecta con él y le entrega los pedidos en el formato que ya sabe importar.
¿Y si mi sistema de gestión no tiene forma de conectarse?
Casi siempre la tiene, aunque no esté documentada: un archivo de importación, una base de datos a la que se puede leer, una exportación programada. Lo primero que hacemos es revisarlo y decirte con honestidad qué es posible y qué no antes de que firmes nada.
¿Mis clientes van a querer usarlo?
Usan el portal cuando les resuelve algo que el teléfono no: ver el saldo a las once de la noche, repetir el pedido del mes pasado en dos toques, saber si hay stock sin preguntar. Si solo replica el pedido telefónico con más pasos, no lo usan. Por eso el diseño arranca por ahí.
¿Es una tienda online?
No en el sentido habitual. Una tienda vende a cualquiera al mismo precio. Un portal B2B muestra precios distintos según el cliente, respeta su límite de crédito y sus plazos, y trabaja sobre una relación comercial que ya existe.
¿Cuánto tarda un proyecto así?
Se entrega por partes y en orden de utilidad: primero lo que reemplaza trabajo manual real, después el resto. La idea es que la empresa tenga algo funcionando temprano, no un año de desarrollo a ciegas.
