08 — Restaurar & Deliverar

Restaurar y Deliverar: el Salón, la Cocina y el Delivery de tu Local, desde una Tablet

La comanda sale de la tablet y aparece en la cocina al instante. El cliente pide desde el QR de su mesa o desde su casa, y sigue su pedido en el celular. Y vos sabés cuánto te cuesta cada plato y cuánto ganás con él. Sin instalar nada: funciona en el navegador de cualquier tablet, PC o celular.

Demo navegable

Probalo en un bodegón inventado

La demo es el Bodegón del Sauce, un bodegón con parrilla en Córdoba con datos inventados. Entrás a la tablet sin registrarte y elegís con quién entrar —la dueña, un mozo, la cocina—; la pantalla te muestra los PIN de prueba. Todo se puede tocar: los datos vuelven a su estado inicial.

  • Abrir una mesa, cargar platos y verlos entrar a la cocina
  • El QR de la mesa: pedir desde el celular y llamar al mozo
  • Pedir con envío y seguir el pedido en el mapa
  • Cambiar una receta o un precio de compra y ver el margen del plato
  • El sitio del local, con la carta y la reserva de mesa

Para quién es

  • Restaurantes, bodegones y parrillas donde los mozos van y vienen a la cocina y los pedidos se pierden.
  • Bares y cafeterías con salón y barra, donde el cliente quiere pedir algo más y no logra llamar a nadie.
  • Rotiserías y locales que toman los pedidos por WhatsApp y viven el delivery como un caos.
  • Cocinas que solo hacen delivery y necesitan un panel de pedidos, no un salón.
  • Dueños que no saben cuánto les cuesta cada plato ni si el último aumento de un proveedor se les comió el margen.

Qué incluye

Restaurar: el salón en la tablet

El plano de tu salón y tu terraza, con las mesas que acomodás arrastrándolas. Cada mesa cambia de color según su estado —sentados, pedido en cocina, listo para servir, pidió la cuenta— y muestra cuánto hace que se sentaron. El mozo abre la mesa, toca los platos con sus notas ("jugoso", "sin TACC") y los envía a cocina.

Restaurar: la cocina en pantalla

Cada estación —cocina, parrilla, barra— ve solo sus comandas, que pasan de verde a amarillo y a rojo según la demora, y suena cuando entra una nueva. Un toque la marca lista y el salón lo ve al instante. Si algo se termina, cocina marca "no hay" y desaparece de la carta en todos lados.

Restaurar: el cliente pide desde la mesa

Cada mesa tiene su QR, que solo funciona mientras el mozo la tiene abierta. El cliente ve la carta, pide, llama al mozo o pide la cuenta, sin registrarse. Las bebidas salen directo a la barra; la comida la confirma el mozo con un toque.

Deliverar: una página propia para pedir

El cliente elige retiro o envío, arma el pedido y paga por transferencia o en efectivo al recibir, sin registrarse. El pedido entra a cocina recién cuando el local confirma el pago. Zonas de envío con su costo y su demora.

Deliverar: el panel de pedidos y el reparto

Un panel aparte del salón, para no mezclar: a confirmar, en preparación, listo, en camino, entregado. El repartidor recibe un enlace por pedido, con la dirección y cuánto cobrar, y el cliente ve en un mapa dónde viene su pedido.

En los dos: recetas, costos y stock

Cada plato con su receta y sus insumos, incluidas las salsas y guarniciones que se usan en varios. Si sube un insumo, el costo y el margen de todos los platos que lo usan se recalculan solos y te avisa cuál quedó bajo. Las compras suman stock y cada plato vendido lo descuenta.

Administración y personal

Desde la tablet o una PC: la carta, los insumos, las compras, el delivery, el personal y los QR de las mesas. Cada persona entra con su PIN y ve lo suyo —dueño, encargado, mozo, cocina, repartidor—, y anular un plato ya enviado queda registrado.

El sitio de tu local

Portada con fotos del local, la carta, la galería y la reserva de mesa, en español, inglés y portugués. La carta es la misma del salón: lo que cambiás en un lugar cambia en todos.

Cómo lo trabajamos

En un local gastronómico la hora pico no perdona. La comanda anotada en un papel que no llega a la cocina, el plato que sale para la mesa equivocada, el cliente que quiere otra agua y no logra llamar a nadie, el pedido de WhatsApp que se perdió entre cien mensajes. Cada uno de esos errores es una mesa que tarda más en liberarse o un cliente que no vuelve.

Restaurar y Deliverar ordenan ese recorrido en dos partes, con reglas claras y separadas. Restaurar es el salón: el mozo toma la comanda en la tablet y aparece al instante en la pantalla de la estación que corresponde, la cocina la marca lista y el salón lo ve, y el cliente puede pedir desde el QR de su mesa sin que el mozo deje de ser su primer contacto. Deliverar es el delivery y el take away: una página propia donde el cliente pide y paga, un panel aparte donde el local confirma y despacha, y un seguimiento en el celular con el mapa del repartidor.

Cada parte se puede contratar sola. Una rotisería o una cocina que solo hace delivery usa Deliverar sin salón; un bar puede empezar por Restaurar. Y cuando trabajan juntas, comparten lo que tiene que ser uno solo: la carta, las recetas y el stock, sin que los pedidos del salón y los de la calle se mezclen en la misma pantalla.

La otra mitad del negocio está atrás del mostrador. Con los precios de los proveedores cambiando todo el tiempo, el margen se va sin que nadie lo note. En los dos, cada plato tiene su receta: cuando sube un insumo, el costo se recalcula solo y te avisa qué plato quedó por debajo del margen que definiste. Y cada plato vendido descuenta sus insumos, para que sepas qué reponer antes de quedarte sin.

No hay que instalar nada ni comprar equipos especiales: funciona en el navegador de cualquier tablet, monitor o celular. El cobro con tarjeta y Mercado Pago, el cierre de caja, los reportes y la factura electrónica se suman en las próximas etapas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo probarlo?

Sí. La demo es un bodegón inventado, con su salón, su cocina, su carta y sus costos. Entrás a la tablet sin registrarte, elegís una persona y su PIN (la pantalla los muestra) y podés abrir mesas, mandar comandas, pedir desde el celular y ver cómo cambia el margen de un plato.

¿Tengo que contratar las dos partes?

No. Restaurar y Deliverar se contratan por separado: un restaurante puede usar solo el salón, una rotisería solo el delivery. Si usás las dos, comparten la carta, las recetas y el stock, y cada una mantiene su propio panel.

¿Necesito comprar equipos especiales?

No. Funciona en el navegador de tablets, PC, monitores y celulares comunes. La cocina puede usar cualquier pantalla.

¿El cliente tiene que bajarse una aplicación o registrarse?

No. Escanea el QR de la mesa o entra a la página para pedir, y listo: sin cuenta ni clave.

¿Cobra con tarjeta o Mercado Pago? ¿Hace factura electrónica?

Todavía no. Hoy los pedidos de delivery se pagan por transferencia, confirmada antes de cocinar, o en efectivo al recibir, y el cobro de la mesa lo seguís haciendo como siempre. Mercado Pago, el cierre de caja y la factura electrónica vienen en las próximas etapas.

¿Cuánto cuesta?

Depende de qué necesites: el salón, el delivery o las dos partes. Te armamos la propuesta según tu local.

Contanos qué necesitás y te decimos con honestidad si podemos ayudarte — y cómo. Si no es lo nuestro, también te lo decimos.

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